Erase una vez una vaca llamada Margarita. Margarita vivia feliz en el redil con el resto de sus compañeras y no pensaba que hubiese nada fuera que mereciera la pena más allá de la verja que delimitaba su pequeño mundo. Cada mañana recorría orgullosa la basta extensión de terreno que componía su mundo perfecto y se fijaba en todos los cambios que pudieran haberse producido: La caida de un árbol, la aparición de nuevas aves en los árboles, el amarilleo de la hierba… nada pasaba desapercibido a tan feliz vaca.
Tras ese paseo rutinario se pegaba un desayuno de pasto digno de las más sagradas vacas de la India. Nunca había estado allá, pero sabía que en ese pais era en el único en el que se les hacía un poco de justicia. Con la de sacrificios que tenían que correr las vacas por culpa del hombre! Lástima que dicho respeto se prodigara en un país tan pobre. Aunque a ella no le preocupaba porque en ese redil tenía todo lo que podría desear: Sol, pastos, cariño… hasta estaba ese toro bravo que tanto la miraba: Mosquitero. Margarita era,como hemos dicho, una vaca feliz en todos los aspectos.
Una mañana se levantó y se dió su paseo habitual. Cuando pasó la vieja encina descubrió una cosa que nunca había visto: el cercado se había roto y dejaba un hueco por el que ella podría pasar perfectamente. No es que fuera flacucha, pero el hueco era tan grande y ella tan ágil y habilidosa que si hubiese querido habría podido pasar. Cuando iba a hacerlo, cuando iba a acercar el hocico a la abertura, recapacitó y pensó “¿por qué voy a salir? Si aquí tengo todo lo que podría desear! Y reculando siguió su paseo como todos los días. Cuando se tumbó en el prado, mascando los restos de hierba que aún no había digerido, no pudo evitar seguir dándole vueltas en la cabeza a su sorprendente hallazgo. Y se puso a fantasear con la idea de salir a ver cómo era el mundo exterior. podría salir un poco… ir a la India un momentito para ver cómo tratan a las vacas y volver. Probablemente estaría de vuelta para la hora de la siesta. No tenía ni idea de dónde estaba semejante Pais ni cómo llegar a él pero no podía estar muy lejos si había vacas. Ella sólo había visto vacas en el redil por lo que debía estar muy cerca. Claro, que bien pensado, nunca había estado en otro sitio que no fuera el redil.
De pronto se enfadó consigo misma, “Pero cómo puedo pretender escaparme de aquí!? Tengo todo lo que podría desear!”. Pero de pronto una voz de su interior le dijo “Tienes todo lo que conoces, nada más. No puedes desear algo que no conoces”. La vaca miró al infinito con cara de asombro. Si un humano hubiese pasado por delante no habría notado dicha cara de asombro ya que para el hombre la vaca siempre tiene cara de aburrimiento. Esto es porque no se fijan bien. Las vacas tienen muchas formas de expresar sus estados de ánimo. La cara de sorpresa se nota en seguida por la pigmentación un poco más clara del blanco de los ojos y porque dejan de mascar por un momento. El caso es que se puso a meditar en eso que había oido. Es cierto que no conocía más de lo que tenía, pero se le antojaba bastante. “¿Qué otra cosa puedo estar perdiendo?” preguntó temerosa la vaca. “La libertad!!” contestó la voz. La vaca no cabía en sí de la sorpresa, llevaba tanto tiempo sin mascar que el resto de las vacas la miraban preocupadas (la preocupación se muestra entre las vacas moviendo las orejas mientras se mira a la causa de la preocupación). Margarita, ajena a la espectación que estaba causando pensó “La libertad? quién necesita la libertad? si salgo de aquí probablemente moriré. Nadie cuidará de mí!”. Inmediatamente la voz le dijo “Eso no lo sabrás hasta que no lo pruebes. No pienses en lo que puedes perder, que no son más que argollas que te atan, sino en lo que puedes ganar”. La vaca, que realmente siempre le había atraido la idea de ser tratada como una reina en la India, se dejó convencer sin comprender aún muy bien el significado de esa palabra “Libertad”.
Se levantó, fue al hueco de la valla y lentamente, disimulando como sólo una vaca sabe hacer, fue saliendo. Cuando estuvo fuera miró al cielo. Fuera de la alambrada el sol parecía brillar más, Miró alrededor y decidió empezar a andar en dirección opuesta al hueco de la valla.
El camino era pedregoso y en cuesta y costaba avanzar, pero Margarita, pensando que al otro lado podría encontrarse la India redobló sus esfuerzos no queriendo pensar en el cansancio. Cuando hubo subido miró hacia atrás. Desde donde estaba podía ver un paisaje magnífico, con altos montes y bosques llenos de árboles y verde por todas partes. En medio de todo se veía el cercado. Era una pequeña gota gris en medio de un mar de vida. “Qué ciega he estado todo este tiempo!” pensó entre jadeos la vaca. Y siguió trotando por el campo, deseando alejarse de lo que hasta ese momento había sido su universo perfecto. Camino de la India. Camino de la Libertad.
¿Y qué le pasó a aquella vaca? Cuentan que tuvo que aprender a dormir a la intemperie, a esconderse de los lobos (no sé cómo se puede esconder una vaca, pero eso es lo que dicen) y que conoció a muchos animales de los que ni siquiera había oido hablar. No se sabe si llegó a la India, pero según parece, Margarita se olvidó pronto de la India. Ya que descubrió que la donde quería realmente ir era…. ¿A dónde descubrió Margarita que quería ir?
32 personas superaron su miedo al qué dirán y pusieron un comentario:
A LA PLAYA A TOMAR EL SOL……….
QUE ES DONDE DEBERÍAMOS ESTAR TODOS……….
SOCORROOOOOOOOOO…
QUIERO IRME DE SEMANA SANTA………YA!!!!!!!!!!:twisted:
Jejeje!
No me imagino a la vaca margarita con gafas de sol tumbada con un combinado tropical…
Myriam, no sé por qué, pero te me antojas un poco estresada… párate, respira y tómate las cosas con caaalmaaa…
Un besote:wink:
¿Alguna otra idea?
Me encanta cómo describes
Yo digo que Margarita al final llegó a Asturies, patria querida, donde hay playa y prados verdes.
O quizá lo único que necesitaba era libertad. No fue muy lejos pero lo importante es que fue libre y feliz ![]()
Muchas gracias por el piropo!!:oops:
¿Necesitaba aquello que no sabía que existía?
Efectivamente no sabía que existía la libertad, pero aún así, en cuanto la encontró se dio cuenta de lo ciega que había estado y de que eso era realmente lo que necesitaba.
Conoció a una vaca loca, que aunque un poco rara no paraba de reírse y tambalearse. Así que decidió ir a Inglaterra, donde según decían habia millooooones de vacas locas que serian sus amigas.
Hey Ana! que ilusión leerte!
Fíjate, que en ese caso la vaca Margarita daría un paso importante: Pasaría de pensar en “mi” (ir a la India) a pensar en “nosotras” (ir a Inglaterra a conocer a otras vacas). Estás fomentando la socialización en libertad de la vaca Margarita!!:smile:
Hey Carlos!!
Hola. Para una vez que leo tu blog y me dejas sin saber dónde iba Margarita. No sé si voy a poder dormir esta noche pensando dónde quería ir.
Excelente redacción.
Nos vemos. ![]()
Pero que bueno!!
Don Carlitos!! Qué tal? Preparando los tambores? Allá por Zaragoza los tocareis dentro de poco, no?:wink:
Jejeje! La mayoría de las historias de este blog no tienen un final al uso, y todo lo que escribo lo hago sin revisarlo, por lo que no creo que esté tan bien redactado. Pero gracias igualmente por la crítica! (sobre todo por esa crítica).:mrgreen:
Qué honor!!
Ardelia visitando este humilde blog!
Pero qué espíritu de aventura es ese!? La pobre margarita hecha filetes!! No señor!!
Me niego a ello! Pobrecita ella!
Por cierto, si os quereis reir un rato os sugiero que visiteis la página de Ardelia! Es para troncharse uno el esternón de tanto reir.:razz:
:mrgreen:Muy buenas!!!
Si Señor!!! currando a estas intempestivas horas….aún así no he podido resistir la tentación de darme un garbeillo por aquí y llevarme la grata sorpresa de volver a leerte…
MUCHOS OBESITOS (besitos gorditos y pequeñitos)
Lo tuyo es afición, gioconda!
Muchas gracias por dejar constancia de tu visita!
Muchos “obesitos” para tí también!
Por cierto ¿has pinchado en los anuncios?:roll:
Hola KarlanKas.
Pues yo no toco el tambor. Y aunque por aquí se toca mucho, donde hay más tradición es por Teruel y provincia.
Un saludete. ![]()
Rompompompoooom… a ver si logras dormir estos días! ![]()
Me fastidia que la gente no se de cuenta de la cara de asombro que ponen las vacas.
Tampoco me gusta que la vaca sea asocial y no tenga otras vacas que la ayuden a conocer el camino a recorrer.
Me ha gustado mucho el cuento!
Por fín alguien que comprende los sentimientos de una vaca!!
Estoy de acuerdo contigo en que las vacas deben ser sociales, sin embargo esta vaca, Margarita, se vió avocada a la soledad como fruto de su extrema curiosidad. Margarita por su camino se fue encontrando a mucha gente, unos que la ayudaron y otros que no tanto, pero nunca fue ayudada por otra vaca… bueno. Miento. Hubo una que sí que la ayudó, pero esa es otra historia que algún día contaré.
Gracias por leer el cuento! ![]()
Jo crec k la vaca Margarita, sen va anar a haway a fer surf i a pendre el sol, o a CATALUNYA a ferse soci del BARÇAAAAAAAAA
la verdad es que es una paranoya de cuento, poruqe teniendo todo lo que necesita, también es gana de complicarse la vida, ¿no?:cool::cool:
para mi q a margarita la hicieron hamburguesa ….rico:twisted:
Oyó que había una torpe lechera que no hacía más que romper su cántaro de leche y pensó:
¡Qué leches! ¡Lo mejor de esta vida es poder ayudar muuuuuuucho a los demás!
así que trotandito, trotandito, de la manera torpe que lo hacen las vacas, se fue al valle de los cuentos a hacer lo que mejor sabía hacer: dar leche sin descanso.
… Y espero verla por ahí ![]()
¿Puede que donde penseis que fue Margarita sea la idea que teneis de la felicidad?
Muchas gracias por vuestros comentarios!
P.D.- Margarita nunca sería del Barça! ![]()
:shock:Ya lo he leído con más calma y me parece que hay algo fundamental que falla.
Es verdad que al ver la puerta abierta la vaca (y nosotros) pudo sentir lo que era la libertad. Pero, es un error creer que para sentirse verdaderamente libre hay que traspasar todas las puertas que se abren ante nosotros. El Hombre (hombre-mujer = persona) que conoce la Libertad y la Verdad sabe decir NO cuando todo a su alrededor le conduce a decir SI.
Un fuerte abrazo.
Bueno, realmente la vaca sólo traspasó una puerta (y no era una puerta, sino una abertura). En realidad no busco ninguna moraleja en el cuento más que la de hacernos caer en la cuenta de que corremos el riesgo de pensar que nuestra vida es perfecta, pensar que no somos esclavos de nada cuando en realidad somos esclavos de todo lo que nos rodea, lo que hace nuestra vida chata.
El verdadero mérito de Margarita no está en salir del redil, sino en encontrar la abertura que le permite salir de su carcel. Ese salir de la carcel es lo que tú llamas decir NO cuando todo a su alrededor le conduce a decir SÍ. No es traspasar cualquier puerta, es traspasar la puerta de nuestras esclavitudes que nos hacen pensar que allá fuera no hay nada.
Nosotros, como Margarita, sabemos que fuera tenemos una tierra prometida, tal vez la tengamos idealizada, tal vez no sepamos muy bien como llegar. Tal vez nos veamos demasiado gordos como para iniciar el viaje. Tal vez pensemos que dejamos atrás todo lo realmente importante. Tal vez los demás vean imposible que lleguemos. Pero como tú bien sabes, nosotros sólo tenemos que dar el primer paso. Sólo tenemos que traspasar el agujero de la verja.
Me fascinan las historias que tienen finales no tradicionales.
Tus descripciones del comportamiento de las vacas me gustaron mucho. Es como la observación que hizo Darwin de cómo las jirafas utilizan su cola a modo de mosquitero. ¿Quién se fija en la cola? …todos vemos el cuello.
buena esta historia ya le escuchado solo espero que esta historia de la vaca . no lo confunadan con nada
:shock::oops::razz::razz::razz::razz::razz::mrgreen:a estado chevere la vaca y esta bueanaos ![]()
Yo pienso que la vaca margarita.. se consiguio con la vaca mariposa (la vaca de Simon Diaz en la canción) y se fueron juntas de farra!! ahora son unas vacas liberales.. y quien sabe si hasta tengan su propio blog
Saludos desde Venezuela!! ![]()
Hola, soy Margarita y os voy a contar qué fue de mí:
“Cuando dejé el redil, estuve vagando de campo en campo, de prado en prado…nunca llegué a la India, pues me dijeron que requería viajar en barco o en avión, y no sé si sabéis que a mí los aviones me dan mucho “canguelo” y en el barco me mareo. Así que me dediqué a viajar por toda Europa-excepto las islas,je je-,iba de pueblo en pueblo haciendo amistades de lo más variopinta: toros, perros, vacas,gatos, ratones, cerdos, humanos…la verdad es que fueron años de felicidad (aunque pasé algún que otro apuro económico, pues trabajaba haciendo “chapuzas”)y lo recuerdo con cariño. Un día llegué a un pueblo suizo, y conocí a una vaca maravillosa. Era bastante mayor que yo, y muy sabia. Me presentó a un amigo suyo- un toro bravo- que había emigrado desde España hacía años por asuntos turbios- porque hablaban a veces entre ellos de no sé que partido catalán que quería hacer desaparecer a una tal Lidia-.Nunca le pregunté nada al respecto porque no me gusta hablar de política. El caso es que fue amor a primera vista.
Desde entonces vivo aquí,en las verdes montañas suizas, en compañía de ambos. Sigo con mis chapuzas y no me falta comida.
Hace unos días vino un veterinario a decirme que voy a ser mami,estoy casi a punto de parir, cuando tenga a mis chiquitines os contaré.”
Besos desde Suiza:wink:
MARGARITAAAAAAAAAAAA DÓNDE ESTÁS?? no es coña! no lo es! NOOOOOO! QUEREMOS ENCONTRARLA, PLATAFORMA YA! no estoy de coña reitero.
todos/ as somos Margarita!
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