13 Ago 2004

Vacaciones de verano alla voy!

Archivado en: (Tardarás en leerlo 3 minutos con 38 segundos)

Pues sí señor! Hoy es mu último día de trabajo antes de empezar las vacaciones. Es un día apacible. No hay Notarios, no hay trabajo, no hay visitas de clientes…es todo paz y armonía… tanta paz que me estoy durmiendo y tanta armonía que me estoy aburriendo una barbaridad. Pero… son los prolegómenos de mis vacaciones, así que estoy con una estúpida sonrisa en los labios. La sensación es como la que sentía cuando hacía el último examen de septiembre. Ya sabía que los 10 ó 15 días que quedaban de vacaciones iban a ser estrictamente de descanso. Los únicos días en los que podía de verdad no hacer nada sin sentirme culpable. Son pocos días pero los aprovecho al máximo. A ver que ocurre este año, porque siempre pasa algo. El año pasado que nos fuimos Maribel y yo a Gran Canaria, me llamó por teléfono a las 7.30 de la mañana un compañero del trabajo (por no llamarle cabroncete sin el cete…) para preguntarme por qué no le arrancaba el ordenador. Yo me quedé a cuadros cuando comprobé la hora. “Vamos a ver -pensé- ¿no estoy de vacaciones?” Y lo peor de todo no es eso, lo peor es cuando te describen algo del ordenador. “¿Qué te aparece en la pantalla?” le pregunto con la legaña pegada aún en el lacrimal derecho y los pelos revueltos, “Nada, no arranca” me responde sentenciando.

-Vamos a ver, pero ¿dónde se queda el arranque? aparece algo en la pantalla? -le pregunto con desesperación.
- No aparece nada, no puedo mover el ratón ni nada. -me responde como queriendo reafirmar su veredicto anterior.
-Ya, pero ¿aparece la pantalla de Windows? -le pregunto sorprendido de ver que llevamos 10 minutos para saber el significado de la expresión “no arranca el ordenador”.
- Sí, la pantalla de windows aparece -reconoce finalmente -pero luego se queda en negro.
-Pero negro negro? Es decir, se apaga la pantalla? -digo yo sonriendo de forma nerviosa a
-Vamos, el fondo azulito…

Así seguimos hablando y hablando durante veinte minutos hasta que se lo resolví. Por lo visto es que el ratón lo tenía desenchufado.

Así que este verano seguro que me pasa algo. Y más teniendo en cuenta que me voy al extranjero. Me ha llamado Esther (esta chica siempre ha sido un encanto) para preguntarme cuando me daba la guia de Lisboa. Cualquiera diría que es ella la que me pide el favor. Si es que siempre ha sido muy atenta. El caso es que hemos quedado para almorzar el martes. A ver que me cuenta. Igual le doy un susto y la voy a buscar en coche…

Ayer fue uno de esos días en que la pachorra cobra forma y te acompaña cual sombra allá donde te vayas. Estuve con sueño todo el día. Desde por la mañana, hasta la noche. Pasando por el medio día que comí con mi querida y augusta madre y la tarde, cuando quedamos la siempre rutilante Maribel y yo con la siempre sonriente Desi y el siempre atento LuisMi (nunca sé si poner Luis Mi, Luismi o LuisMi… creo que LuisMi queda mejor así que será lo que emplee). El motivo era especial, era el cumpleaños de Desi. Cumplía… esteee…. mmmm… (menudo líoo…) 18, eso, 18 años. Y nos fuimos a tomar una cocacola en “La Fresquera” un bar de al lado de casa. Estuvieron contando las magníficas vacaciones que se habían pegado. La verdad es que España tiene unos rincones preciosos. Y estuvimos oyendo como Desi descolgaba el teléfono móvil cada dos por tres y decía tras unos segundos “Muchas gracias!”. Dimos un paseo y nos despedimos porque no sé que le pasaba a Luismi en los abductores y necesitaba reposo.

Los pobres tuvieron que aguantar mi sueño sin igual. Aunque Luismi (andá! ahora sin la M) también estaba un poco dormido. Y además hablaba bajito bajito (debía ser para no despertarse) y yo que estoy más sordo que un cencerro decía a todo que sí y luego preguntaba qué había dicho. Por fin se fue despertando y fue hablando más alto.

Luego fuimos Maribel y yo a casa para reservar un hotel para los días 26 al 28 de septiembre. Resulta que tras la boda de Eduardo nos vamos a quedar unos días para verlo todo aquello. Así que supongo que a Maribel le tocará conocer a más gente de los Foros, ya que vive allí Helbira (gran lectora de este blog), una gran amiga de los mismos y que no creo que permita que nos vayamos sin que estemos en su piscina, verdad? (jeje… como me autoinvito). El hotel es el al andalus palace. Tiene buena pinta, se hizo por la expo del 92 (espero que no tengamos que hacer ninguna cola para entrar) y parece muy bonito. En mitad de ninguna parte, pero muy bonito.

Tras esto acompañé a Maribel a su casa y me fui a dormir porque estaba más cansado que siete viejas. Esta mañana me he levantado también con sueño… no sé que me pasará.

La próxima semana espero poder escribir el rollo este… ya os contaré!







Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Gestionado con WordPress