14 May 2006

Aprendiendo Chino

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http://www.karlankas.net/blog/wp-images/macma.jpg Hay que ver como cambian las cosas. Hace unos años uno sólo se acordaba de los chinos cuando alguien trabajaba mucho o era engañado de forma flagrante o, incluso, cuando no entendía algo. Sin embargo de un tiempo a esta parte los chinos están cada vez más presentes. Empezaron con los restaurantes (aún recuerdo el magnífico restaurante chino que había al lado de casa), esos restaurantes cuyos nombres evocadores ocultaban una cocina donde sólo había cerdo, pollo y una mezcla de los dos a la que llamaban pato. Continuaron con las tiendas de todo a cien, unas tiendas que abren 24 horas y que nos dan más de un susto ya que, como todos los chinos se parecen tanto, nos da la impresión de que el mismo chino es el que se pasa los siete días de la semana delante del mostrador. Sin embargo, una vez ví como cambiaban de turno, por lo que puedo decir que los chinos, a pesar de tener los ojos así, también duermen.

Por último han aparecido vendiendo discos piratas inventando el novedoso sistema de venta a domicilio (siendo el domicilio el bar más cercano). Realmente cuesta decir que no a alguien que sonrie tanto. Yo creo que se valen de eso para vender más. Te miran con esos ojitos y a ver quién es el guapo que dice que no.

Pero paralelamente a ese avance aquí en España, china como País está avanzando una barbaridad, por lo visto en el 2.020 va a ser una de las potencias del mundo (no me extraña, si todos trabajan como los del todo a cien… ahora que lo pienso, en china si vas a una casa sin avisar da igual, siempre te darán una cocacola porque si no la tienen bajarán a la tienda -que seguro que no cierra nunca- a comprartela). Además, como son tropecientos, con que algo que vendas le guste a un 0,5% de la población ya tienes un bombazo en ventas. Seguro que allá las casas de discos se valen de los vendedores piratas para proveer a tanta demanda de discos.

El caso es que según tengo entendido, está siendo tan grande el avance de china, que Marina D’or (sí, sí, los de las vacaciones) ha abierto una sucursal allá. Sé que el complejo aquel es enorme, pero… ¿tanto como para tanto chino? no sé yo si se van a pillar los dedos esta gente.

Viendo todo esto mis hermanas se han puesto manos a la obra y han apuntado a sus hijos de 7 y 5 años a aprender chino. Según parece mi sobrino Nicolás (el mayor) ya sabe decir que se llama Nicolás, que vive en Madrid, que tiene 7 años, contar hasta no sé qué número… claro que todo esto son actos de fe, porque tú le preguntas y te suelta un “oooooriwa tsichowa Nicolás” que una de dos: o te lo crees o dudas, pero en ningún momento puedes decir que el niño no sabe Chino. Porque es que ni una palabra derivada del latín usan los jodíos.

Este aprendizaje tan meteórico se debe, por lo visto a un sistema que sigue la academia a la que van (MACMA) que se basa en primero enseñar la pronunciación con fonética occidental para luego, cuando ya dominen la lengua hablada, introducirles en la escrita. Es por eso que pueden empezar tan pequeñitos a aprender chino.

Lo gracioso es que los profesores son nativos universitarios de allá que hablan perfectamente el español, así que te podrán decir aquello de “si yo lo he conseguido ¿por qué no lo vas a lograr tú?”, que en chino viene a ser “hin calos co dosya”. Supongo que la primera vez que les abrieron la puerta de su casa (porque por lo visto van a domicilio) lo primero que le salió a mi hermana decir sería algo así como “No, no queremos discos!”.

La verdad es que me está picando a mí también e iros vosotros a saber si me lío la manta a la cabeza, llamo a estos de MACMA y pido un profesor para empezar a hacer un podcast (un blog no podría porque como antes aprendes a hablar) en chino y ser conocido internacionalmente. Porque por lo visto en MACMA no sólo enseñan a los niños, sino a la gente con canas como yo. Incluso enseñan protocolo oriental! Eso de dar cabezazos al aire y demás.

Así que ¡¡Aaaaligato!!!!







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