11 Jun 2006

En ocasiones veo leporcias...

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Imagen del premioTodos los que pertenecemos a la comunidad de Foros del Web conocemos a Tunait. Miembro de estos foros desde casi el comienzo. Persona caracterizada por una pasión desmedida por el fuet, por su gran pericia a la hora de programar y con un gran espíritu didáctico, a todos nos ha ayudado a terminar algún script o a enfocar algún problema de forma que fuera fácil su resolución.

Esta gran sapiencia y dedicación hicieron que –hace ya varios años- se la nombrara moderadora del foro de HTML, para posteriormente hacerla también de Javascript, de CSS, de editores de sitios Web… hasta que, viendo su gran valía y dedicación a los foros, se la nombró Moderadora Universal de los foros.

Es por toda esta trayectoria y por su gran simpatía, saber hacer y perfecto dominio del inglés hispanografiado (tunait, su mote, es la hispanografiación de la palabra inglesa tonight, esto es, esta noche) lo que han provocado que Christian (el administrador y dueño de los foros) tuviera a bien encargarme el honor y la importante misión de hacerle entrega a tunait de un reconocimiento por su dilatada carrera en los foros cuajada de aciertos.

Tras muchos retrasos debido a compromisos imposponibles este fin de semana pude viajar a Barcelona para hacerle entrega de tan merecido premio. El viaje fue un tanto peculiar ya que –para aprovechar el día- decidí ir y volver en coche cama. En el viaje de ida no había camarote individual que no fuera en primera clase, por lo que me tocó en el vagón que estaba justo detrás de la locomotora. Esto ocasionó que para ir a cenar tuve que recorrer 6 vagones. Un espanto de caminata entre perdones, disculpas y pisotones me llevó hasta el vagón restaurante. Yo pensé que el vagón restaurante sería como el del Orient Express, pero nada más lejos de la realidad: era como un burger king cutre. Tanto es así que me pedí un bocadillo de tortilla de patata (española y olé) y me volví a mi camarote con otra retahíla de perdones disculpes, perdone que mancho, etc. Cuando llegué al vagón, el jefe de vagón se vio en la tesitura de, a pesar de querer echarme una bronca por llevar comida a la cama, no poder decir nada porque viajaba en primera. Tras un viaje estupendo me duché (mi camarote tenía ducha y todo) y llegué a Barcelona dispuesto a desayunar y visitar la ciudad. Sin embargo, al llegar a las 7.20, me fue difícil encontrar algún sitio abierto. Al final lo encontré y tomé un café con un bizcocho que tenía una pinta estupenda, pero cuya corona de azúcar gass me puso perdida la entrepierna al intentar darle el primer mordisco. Bueno, la entrepierna (hay que usar las servilletas) y la mesa, la camisa… todo era blanco. Tanto es así que decidí cambiarme de mesa. Tras desayunar y disculparme con las camareras las cuales me miraban con el hastío de la gente que tiene que escuchar algo que le da igual, encaminé mis pasos hacia la ciudad. Como no sabía que visitar ni qué hacer hasta la hora de comer a la que había quedado con tunait para verla (ella pensaba que viajaba a Barcelona por asuntos propios y que de paso la visitaba), decidí ir a Arenys de Mar a ver a mi tío Santiago. Estuve con él un par de horas hablando de las cosas que suele hablar mi familia, por lo que –como es lógico- me divertí bastante.

Tras esta visita familiar me fui a ver a tunait y a su familia. Como aperitivo estuvimos viendo alguno de los últimos desarrollos de la genial catalana. He de confesar que siempre que Helena me enseña algo hecho por ella me doy cuenta de lo chapucero que soy yo. La pregunta eterna era “¿Pero eso te lo han pedido ellos?” y la sempiterna respuesta era “No, lo he hecho por mi cuenta”. En esta última visita he aprendido mucho de la maravillosa forma que tiene nuestra premiada de hacer las cosas.
He de decir que el aperitivo se prolongó más de lo pensado inicialmente y finalmente nos pusimos a comer un poco tarde. Pero, si he de ser sincero, no me habría importado quedarme sin comer el maravilloso almuerzo preparado por Martín, el marido de tunait. Y no porque no estuviera bueno (que estaba de rechupete) sino por realmente interesantes que son las conversaciones con mi anfitriona sobre la creación de páginas Web. Un día tendríamos que organizar una mesa redonda o unas charlas sobre artesanos del Web, esto es, sobre los pobrecitos que aún hacemos las páginas a mano, sin usar ningún CMF ni ningún editor WYSIWYG. Porque yo, con apenas 2 horas de conversación con tunait aprendí una barbaridad y descubrí trucos que jamás se me habrían ocurrido.

Cuando le entregué el premio dijo “Ah! Que cada moderador tenemos un premio como el de Cluster!?” a lo que le contesté que no, que era un reconocimiento a las dos personas que más habían hecho por los foros. Ella protestó diciendo que cluster, con veintipico mil mensajes de ayuda es normal que recibiera un premio, pero que ella era una más. Intenté convencerla de que tanta modestia no la iba a llevar a ningún sitio, que ella había dedicado mucho tiempo a los foros, a responder dudas, a estudiar como mejorar los foros, a hacer un seguimiento de miles de usuarios, a moderar sin descanso los miles de mensajes que se producen cada día… Pero siguió pensando que no era merecedora del mismo, lo que hizo que se emocionara cada vez más. Una vez recibió el premio lo enseñó a toda la casa y se lo llevó de un lado a otro. Allá donde iba se llevaba su premio.

Tras la entrega y la comida seguimos hablando de los foros, de música… y me tuve que ir porque había quedado para cenar con mi tío. Un espanto, porque con lo tarde que habíamos comido no me apetecía nada cenar. Pero eso ya es otra historia.

Enhorabuena Helenita y muchas gracias por lo bien que haces todo.







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