El surrealismo, término francés que en español se traduciría como superrealismo, era definido por sus creadores como “Puro automatismo psíquico, por medio del cual se intenta expresar, verbalmente o por escrito, o de cualquier otro modo, el proceso real del pensamiento. El dictado del pensamiento, libre de cualquier control de la razón, independiente de preocupaciones morales o estéticas…”. Esta definición se adapta perfectamente a lo que el otro día nos ocurrió a Maribel y a mí en una farmacia.
Habida cuenta de mi costipado, catarro, tos perruna, mucosidad intensa y ronquera persistente decidí acercarme a la susodicha farmacia a pedir un jarabe o algo que lograra acabar con estos síntomas tan incómodos. Cuando llegué había cola. Pequeña, pero cola. A mi izquierda había un señor mayor, con pinta de ser uno de estos ancianos que tienen la virtud -probablemente desconocida para ellos- de despertar la ternura en todos los que le rodean. Esta impresión se vió reforzada viendo como la farmacéutica le atendía. Mientras le tomaba la tensión le trató con una amabilidad superlativa y le indicaba, con la paciencia con la que sólo se habla a un niño pequeño, el resultado de su prueba y las consecuencias de la misma. No pude evitar, aburrido como estaba, escuchar que le comentaba que dado que llevaba ya 3 días con la tensión alta, debía visitar al médico para que le recetara algo para bajarla. El hombre preguntó 3 veces lo que tenía que hacer y las tres veces la mujer le contestó lo mismo con una sonrisa en los labios y en un tono un tanto alto (se ve que el señor era un poco duro de oido).
Además de este entrañable señor había una señora mayor que mientras el otro se tomaba la tensión, hablaba con otra farmaceutica sobre cepillos de dientes. La mujer estaba muy enterada en las características de las distintas ofertas de los cepillos de dientes. Preguntaba si tenían la oferta de cepillos de dientes con pasta de dientes de regalo, a lo que la dependienta contestó que sí. Ante tal respuesta empezó a preguntar sobre los colores “Pero lo tienen de color rojo?”, a lo que la mujer de detrás del mostrador le contestó que no, que rojo le parecía que no. Entonces la mujer contratacó y preguntó por los colores que tenían. Entonces su interlocutora tuvo que ir a un telefonillo que la conectaba directamente con el almacén a preguntar por los distintos colores de dichos cepillos. La chica que atendió la llamada le dijo que iba a mirar y volvió para decir que tenían en azul, verde, blanco y malva; y que en rojo lo tenían pero sin la oferta. La señora mayor dijo ante eso que subieran todos. La dependienta los encargó y se los fue dejando delante. Ella los cogía y comentaba “Podría coger el verde que tampoco es feo… aunque yo el que quería es el rojo. Pero es que si el rojo no tiene la oferta pues no lo voy a querer. Aunque la verdad es que puede que la pasta ni me guste… porque ¿tiene fluor?” A lo que la farmacéutica, ya con algún suspiro de hastío mal disimulado, contestó que sí, que hoy en día todas las pastas tienen fluor. “Porque el blanco es muy soso, ¿no?” preguntó la buena señora, a lo que la farmaceutica le dijo que dependía del gusto de cada uno.
En esto que el señor entrañable terminó de entender lo que tenía que hacer y se fué, lo que me permitió poder ponerme delante del mostrador al lado de la señora y ver que sostenía un cepillo de color blanco entre las manos sin mirarlo. Fijándome en su cara vi que llevaba gafas de sol… que su cabeza no se movía ni un ápice… ¡¡Dios mío!! ¡¡La señora era ciega!! Creedme si os digo que no tengo nada en contra de la gente invidente, pero ¿no es extraño que una mujer que no ve, se tire diez minutos eligiendo el color (… el color!!) de un cepillo de dientes? El caso es que la señora siguió preguntando y la dependienta le dijo que el malva era muy bonito. Entonces la buena mujer le preguntó a una joven que llevaba de lazarillo si le gustaba el malva. Ella dijo que sí. Entonces decidió “Pues para mí el azul y para tí el malva! Pero que raro que el malva sea bonito en un cepillo de dientes!” a lo que la dependienta le contestó que los cepillos eran traslúcidos y por tanto no tenían un color tan fuerte como para chocar. Esta explicación encantó a la mujer que compró los cepillos. Y yo me pregunto, ¿qué más da que el cepillo de una y otra sean de distinto color si la mujer ciega no puede distingurilos, si siempre van a estar condenados a estar en cajones diferentes?
Yo compré mi jarabe con el asombro dibujado en la cara y pensando que nunca uno podrá pensar que lo ha visto todo…
13 personas superaron su miedo al qué dirán y pusieron un comentario:
y por que no puede escoger el color que más le guste? yo lo hago, seguramente tu, y alguien más…el hecho de ser invidente no impide que le apetezca visualizar el color de su cepillo o de su ropa o de su pelo…
Un beso-
Soy una futura farmaceutica , que supongo que tendre que vivir miles de anecdotas como esa , y tener mucha paciencia con la gente!si me vienen a comprar cepillos me acordare de tu historia…. a saber la de miles de historias que acabare contando yo… jeje
creo que apesar de las discapacidades que todos podemos tener, no en especial el ser invidente, tendemos a satisfacer en cierto modo un yo que desea obtener o llenar esas discapacidades……. asi que cualquiera puede llenar ese vacio con el simple hecho de que alguien mas nos de una opinion de algo que deseariamos ver o saber.
y habrá sido ciega de nacimiento?? digo, si es así cual habrá sido el color rojo para ella??
dime por que es el color malva el de mujer:twisted:
juan nevado lopez
y si,. si la persona era ciega de nacimiento tendriamos quer preguntarnos: que es el color rojo para ella?. o que entiende ella por dicho color? o simplemente analizar el significado de la palabra roja en su vida. En fín muy interesante la anegdota
queriendo saber que es el surealismo, que me lo han tratado de explicar y yo la bruta aun no entendí, llegué a esa imagen de magrité con la manzana en la cara q me llamó la atención, me puse a leer y realmente ahora me queda mas claro lo que es el surealismo, con este ejemplo, que con todos los otros que me han tratado de meter en la cabeza.
Gracias.
hola soy futura profe de arte y estoy realizando mi obra pero ncesitaba entender un poco mas sobre el surrealismo y como se aplican loscolores y que colores eran los mas adecuados ueno cualquier comentario lo puede hacer a mi correo chely_4_61@hotmail.com ok gracia
hola soy aracely flores y no soy alemana soy bien peruana ok
BUENO YO TAMBIEN SOY PERUANO… Y NO SOY ALEMAN…
TE DESEO MUCHOS ÉXITOS EN TU VIDA ACADÉMICA…EN LO SOCIAL…..ECONÓMICO Y EN LO SENTIMENTAL Y/O AMOROSO HAS EL BIEN SIN MIRAR A QUIEN
…TU ESCRITOR constante…
Bonita anecdota! Da mucho que pensar…
Carecen los ciegos realmente de vista? Poseen los ciegos un sentido de la estetica superior a los que sí ven? Su percepcion de la belleza esta por encima de la realidad perceptble? La concepcion de la belleza y el arte en los ojos de un ciego si que es puro surrealismo.
Muy buen articulo, quería decirles que pese a no participar, su blog es uno de los poco que sigo diariamente. Saludos! Romina
¡Sé valiente y pon un comentario!
Por motivo del SPAM dominante me veo en la necesidad de obligar a poner un nombre y un correo electrónico. Si no quereis poner el vuestro os sugiero que el correo os lo inventeis (poned mi@correo.com o algo así). Tampoco pongais la palabra poker porque el comentario se borrará irremisiblemente.




